Un poco más de la semana 41 de embarazo

Esta semana seguramente sientes que te irrita hasta tu propia sombra esperando con anhelo que llegue el día “D”. Aunque el momento del parto haya ido y venido, no sientas que estás pasando por el embarazo más largo de la humanidad, menos del 5% de las mujeres tienen su bebé en la fecha prevista.

Esta semana seguramente sientes que te irrita hasta tu propia sombra esperando con anhelo que llegue el día “D”. Aunque el momento del parto haya ido y venido, no sientas que estás pasando por el embarazo más largo de la humanidad.
Al menos del 5% de las mujeres tienen su bebé en la fecha prevista. Esto se debe a que normalmente hay dudas en cuanto a la fecha exacta en que fue concebido el bebé. Algunos bebés simplemente se demoran un poco más que otros en “estar listos”.

La semana 41 de embarazo es el final

Quizás hayas discutido con tu médico acerca de la posibilidad de inducir el parto esta semana pero normalmente debe haber una serie de cosas en la balanza para que esto se haga, incluyendo el bienestar propio y el de tu bebé.

Algunas mujeres están tan abrumadas de la emoción  de estar en la semana 41 que es necesario inducir el parto, se sienten tan ansiosas que el estrés de esperar al parto no se considera bueno para su salud mental y por tanto es mejor dar inicio al procedimiento. Otras mujeres tienen un estado de tranquilidad de “esperar a ver”. En pocas palabras, cada mujer tiene su propia forma de lidiar con los retrasos de su embarazo.

Los cambios físicos de esta semana

  • En la semana 41 tus exámenes prenatales incluyen la proposición de fechas específicas o la validación de las fechas propuestas anteriormente. Puede que te manden a hacerte algunas CTGs (Cardiotocografías) o quizás una ecografía. Es posible que midan la cantidad de líquido amniótico que rodea a tu bebé, al igual que su tamaño y su ubicación en la placenta. la placenta no es igual de eficiente  cuando el embarazo está retrasado así que su funcionamiento debe ser monitoreado.
  • Tal vez te pidan que tengas un registro del movimiento y la actividad de tu bebé durante esta semana, si hay un cambio significativo o sus movimientos disminuyen debes ir al hospital.
  • Puede que esta semana sientas presión en tu cerviz, será una sensación difícil de describir, similar al dolor de una prueba de Papanicolaou y es posible que vaya y venga, dependiendo de cuánta presión esté ejerciendo la cabeza del bebé. Además, tu cérvix está madurando en este momento, lo que significa que se está poniendo más delgada y preparándose para dilatarse. Durante el parto, tu cérvix debe dilatarse 10 centímetros para permitir que la cabeza y el cuerpo del bebé puedan salir.
  • Quizás sientas que vas a tener descargas vaginales más grandes a medida que  las células de tu cérvix producen una sustancia blanca y acuosa, algunas mujeres también producen mucosa durante esta semana y aunque éste no es un verdadero signo de que se aproxima el parto, si significa que algo está pasando.

Los cambios emocionales de esta semana

  • Cada retorcijón y cada dolor puede ser una señal de que el momento ha llegado y la espera ha terminado, irte a dormir no te permitirá descansar y te preguntarás si te despertarás a media noche con el dolor de las contracciones. Mantener la calma en la semana 41 es bastante difícil y parecerá imposible poder hacer planes, sentirás que toda tu vida depende de un gran evento.
  • Tienes todo el derecho de sentirte frustrada, emocionada, ansiosa, exhausta, inquieta, asustada, incómoda y sin descanso. Intenta descansar, si quieres hacerlo, y haz oficios simples que no demanden mucha energía.
  • Intenta leer en un libro o en una serie que atrape tu imaginación, busca actividades que ayuden a que el tiempo se pase más rápido y a que despejes tu mente. Visita a tus amigos o mejor aún, pídeles que te visiten a ti. Haz algo en la mañana y descansa un poco en la tarde, separa el día para que éste no parezca  interminable.
  • Intenta verte a ti misma en el parto, imagínate que estás siendo fuerte y que estás haciendo todo lo que tu cuerpo necesita para permitir que tu bebé nazca. Confía en tus médicos y ten en cuenta la importancia de tu salud y la de tu bebé por encima de cualquier deseo, esto debe ser lo más importante para todos.
  • Quizás tengas visiones o sueños raros acerca de tu bebé esta semana, es posible que sueñes que ya tuviste a tu bebé y que aún no te has dado cuenta o que su género no es el que querías. Puede que te sientas más cansada que cuando te fuiste a dormir, tu imaginación puede volar cuando hay un retraso.

Los cambios de tu bebé esta semana

  • La mayor parte del lanugo y el vernix en la piel de tu bebé ha sido reabsorbido para terminar en su estómago junto con sus líquidos biliares y las células muertas que forman la primera carga estomacal de tu bebé. Prepárate para el pañal más negro y pegajoso que tendrás que cambiar en tu vida.
  • Es posible que sientas que tu bebé está literalmente a punto de salir, en especial si ya has tenido hijos. Ojalá fuera así de simple. Tu bebé ya ha madurado, pero aún no está listo para salir.
  • Tu bebé ya está bien desarrollado y está más que listo para respirar, comer, digerir, llorar y hacer todas sus necesidades por si decidiera  llegar esta semana.

Consejos para esta semana

  • Si quieres empezar el parto por ti misma, hay algunas cosas que puedes hacer. Aunque no es garantía que funcione, quizás sean de ayuda.
  • Come un curry o una comida thai bastante picante. Esta técnica tiende a ayudar a que tus intestinos se muevan y se contracten.
  • Se cree que tener relaciones sexuales ayuda debido a las prostaglandinas que contiene el semen. Estas actúan de forma similar a las hormonas artificiales en el gel utilizado para inducir el parto.
  • Toma una caminata larga si tienes la energía, esto hará que la cabeza de tu bebé aplique presión sobre tu cerviz y ayude a adelgazarlo y a que se dilate.
  • También podrías intentar estimular tus pezones si lo toleras. Algunas mujeres dicen que esto es bastante útil para empezar las contracciones, si no quieres hacerlo tú misma, tu pareja puede ser clave.
  • Confórmate con una vida simple esta semana e intenta no darte tareas muy grandes. Pintar la casa, hacer un muro de piedra o una remodelación son cosas que pueden esperar.

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Indicios de que el parto se acerca

Primera Etapa

Para la mayoría de las mujeres, la primera etapa del parto es la más larga y la más difícil debido a que durante este periodo, tu útero genera fuertes contracciones para abrir el cérvix, el musculo entre el útero y la vagina. Se requiere que se dilate 10 centímetros con el fin de que tu bebé pueda salir.

Los primeros indicios de que se acerca el parto

El parto, al igual que el nacimiento, es una experiencia única para cada mujer y existen varias formas en las que éste puede empezar. Es fácil confundir los indicios del “pre-parto” con el parto en sí.

Algunos indicios que indican el comienzo del parto

  • “show” de sangre

Cuando el “tapón mucoso” que cierra el cérvix se suelte, sentirás una descarga que a menudo contiene una pequeña cantidad de sangre y mucosidad. Para algunas mujeres, esto sucede al principio del parto; para otras, puede ocurrir algunos días o incluso semanas antes. Si estas sangrando, incluso si crees que es solo el “show” es mejor que consultes de inmediato con tu médico.

  • Ruptura de la fuente

Cuando la membrana que contiene el líquido amniótico se rompe, este líquido empezará a salir, es posible que sientas un gran flujo o quizás uno pequeño y constante. Una vez se rompa la fuente empezará a salir este líquido y permanecerá saliendo durante todo el parto, usar toallas absorbentes es recomendable. La ruptura pre-parto es poco común, solo sucede entre el 5 y el 10% de los embarazos, el 90% de las veces las mujeres dan a luz en un lapso de 24 horas. Si no se da a luz pronto hay un pequeño riesgo de que se presente una infección o complicaciones con el cordón umbilical, así que asegúrate de llamar a pedir ayuda e instrucciones apenas se rompa tu fuente.

  • Contracciones

Las primeras contracciones se sienten como cólicos, un ligero dolor a lo largo del abdomen, a veces acompañado de dolor de espalda. Toma papel, lápiz y un reloj y empieza a medir la duración de tus contracciones, de principio a fin, y la frecuencia con la que se presentan. Si las contracciones duran más de medio minuto y empiezan a ser más frecuentes y más fuertes; entonces, probablemente estás entrando en parto.

Contracciones

Para poder dilatar el cérvix, la red de fibras musculares que rodean el útero halan y aprietan hacia la parte superior. Estas fibras llegan a su mínima longitud en el pico de cada contracción, luego se relajan cuando la contracción disminuye, dejando el cérvix cada vez más abierto.

La mayoría de las mujeres tienen contracciones bastante fuertes y las describen como muy dolorosas. El parto es un gran esfuerzo ya que el trabajo que hace tu cuerpo para abrir el cérvix es realmente es duro.

Las contracciones normalmente se sienten como un tensionamiento gradual del abdomen y a menudo las describen como cólicos, pero mucho más fuertes.

Cuando una contracción real se presenta, es normal que se te dificulte respirar o moverte hasta que pase, así que, si no estás segura de si estas entrando en parto, probablemente no lo estas.

Cuando el parto comienza, las contracciones durarán más o menos 40 segundos y tendrán una frecuencia de alrededor de 10 minutos. Cuando estés lista para dar a luz, cada contracción durará más de un minuto y tendrán una frecuencia de menos de un minuto.

La primera etapa del parto

La primera etapa del parto es normalmente la más larga.

El parto con tu primer hijo es generalmente más largo que con el segundo y que con los siguientes. Para el primer hijo el parto dura en promedio entre 12 y 14 horas. Sin embargo, es normal que dure entre 2 y 24 horas.

La primera etapa del parto normalmente es dividida en 3 fases distintas.

Fase temprana del parto

En la fase temprana las contracciones son relativamente ligeras y empiezan con una frecuencia de unos 30 minutos. Con el pasar del tiempo, probablemente algunas horas, las contracciones van a ser más frecuentes y más fuertes hasta llegar a una frecuencia de unos 5 minutos.

La mayoría de las mujeres pueden pasar esta parte del parto en casa ya que tienen suficiente tiempo para recuperarse entre las contracciones y alistarse para el viaje al hospital, si es allí donde desean tener su bebé. En este punto mantén contacto con tu medico para saber cuándo es el momento adecuado para ir al hospital.

La mejor forma de lidiar con el parto en esta etapa es que te muevas libremente, muchas mujeres afirman que caminar un poco y respirar durante las contracciones es muy efectivo en esta etapa.

Aunque quieras conservar energía, es probable que si intentas mantenerte erguida y en movimiento ayudes a que el parto pase mucho más rápido.

Sin embargo, la etapa temprana del parto puede durar muchas horas así que también está bien que descanses cuando puedas. Normalmente acostarte sobre tu lado izquierdo será más cómodo.

Probablemente quieras comer algo en esta fase. Tu mejor opción son los carbohidratos fáciles de digerir, evita las comidas grasas y ácidas. Es importante que te mantengas hidratada, preferiblemente con agua y bebidas sin azúcar para evitar las náuseas.

Fase activa del parto

En la fase “activa” del parto, las contracciones tendrán una frecuencia de entre 4 y 5 minutos y una duración de alrededor de un minuto. En este punto se recomienda que salgas con rumbo al hospital.

Esta fase también dura unas cuantas horas mientras el cérvix se dilata aún más, entre 4 y 8 centímetros.

La mayoría de las mujeres lidian con las contracciones de esta fase ubicándose en una  posición que sea cómoda durante ese momento, a veces una posición funciona durante algunas contracciones, pero para las siguientes puede ser necesario que te acomodes de forma distinta.

Durante la fase activa del parto, acomodarte de forma que estés derecha hacer ligeros movimientos de cadera puede ayudar mientras la gravedad hace su trabajo de empujar a tu bebé más adentro de la pelvis.

Las posiciones con algo de apoyo a menudo son de ayuda, como por ejemplo recostarte contra una pared: Inclínate hacia adelante apoyándote en tu pareja o arrodíllate y apoya los brazos.

En la fase activa la mayoría de las mujeres no pueden caminar o hablar durante las contracciones y normalmente quieren pasar el tiempo entre contracciones, concentradas en el parto o preparándose para la siguiente “ola” de contracciones en vez de distraerse en otras cosas.

La mayoría de las mujeres dicen que la respiración puede ayudar a lidiar con las contracciones, respira profundo durante el principio de la contracción y exhala a lo largo del pico de cada una. Respira lenta y tranquilamente entre cada contracción para poder relajarte.

Transición

El final de la primera etapa está marcado por la entrada a la fase de transición.

Las contracciones serán más largas, más fuertes y más frecuentes, normalmente con una duración de 90 segundos y una frecuencia de entre 2 y 3 minutos.

Este es un periodo muy intenso en el parto y muchas mujeres sienten que es demasiado, se sienten asustadas o enojadas. Además, es normal que tengan mucho calor o frio.

Afortunadamente, esta transición tiende a durar mucho menos que las otras fases del parto, entre 10 minutos y dos horas, tiempo durante el cual el cérvix se dilata 10 centímetros.

Al final de esta primera etapa, el cérvix está completamente abierto, lo suficiente para permitir que el bebé pase a través de éste y llegue a la vagina. Esto es generalmente descrito como estar dilatada 10 centímetros o completamente dilatada.

El parto se acelera mientras va avanzando, normalmente el cérvix se demora mucho más en dilatarse los primeros 5 centímetros que los últimos.

Durante el parto tu medico estará monitoreando la respuesta del bebé, normalmente tomando su ritmo cardiaco.

Esto es posible mediante una revisión periódica de tu abdomen con un instrumento especial llamado estetoscopio de Pinard o mediante un cinturón alrededor de tu abdomen que está conectado a un monitor fetal electrónico (EFM) que muestra el ritmo cardiaco de tu bebé e imprimirlo, si se requiere. A veces se usa un monitor interno, usando un electrodo pegado al cráneo del bebé para transmitir los signos vitales que se muestran en el EFM.

Para muchas mujeres, en especial aquellas que se pueden mover durante el parto, resulta incómodo y estorboso usar el cinturón del monitor fetal electrónico así que cuando los médicos quieren hacer uso de este, lo hacen por periodos cortos de tiempo, por ejemplo 30 minutos, a menos que haya claras preocupaciones en cuanto a la reacción que tenga el bebé con respecto al parto.

Es muy importante que durante la primera etapa del parto la madre esté lo más cómoda posible y que se sienta segura y apoyada.

Tener a tu pareja y/o a un amigo de confianza, al igual que a un profesional de la salud, puede ser de gran ayuda, en especial si éste está al tanto y quizás haya atendido a clases de preparación materna contigo.

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